domingo, 30 de noviembre de 2014

Le Pedí a Dios



Le pedí a Dios
Le pedí a Dios estar en primera fila... Él me colocó en el último lugar para que conociera la paciencia y la humildad.
Le pedí ser el centro del mundo... Él me enseñó que la vanidad me aparta del centro de cualquier cosa.
Le pedí a Dios un auto que viajara veloz... Él me concedió un paso firme por el sendero correcto para que no atropellara mis sentimientos.
Le pedí Fama y gloria... pero Él me concedió sencillez y comprensión para que mi ego no fuera a herir a los demás.
Le pedí Tener una mansión pero... Él me dio una pequeña casa llena de ternura y amor.
Le Pedí a Dios poseer mucha belleza y sin embargo... Él me dio sensibilidad y belleza espiritual para que no me sintiera más que los demás.
Le pedí poseer dinero para tener muchos amigos pero... Él me concedió algo mejor: me ofreció Su amistad no a cambio de mi dinero sino de mi sinceridad.
Le pedí tener el mundo a mis pies pero... Él me hizo comprender que es mejor tener amigos en el corazón.
Le pedí a Dios ser siempre feliz, pero... Él me hizo conocer la tristeza para que comprendiera que la vida no sólo esta compuesta de cosas bellas y para que tuviera compasión por el sufrimiento de los demás. Le pedí un carácter fuerte pero... Él me concedió un corazón blando y un carácter pasivo para que pudiera amar y ayudar a los demás.
Por todo eso Dios mío... nunca me concedas todo lo que te pido... concédeme lo que hasta hoy he tenido la dicha de poseer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario